Reconcíliate con la lectura

Indudablemente, cuando alguien dice que disfruta la lectura debemos reconocer que hubo algún profesor o familiar que lo invitaba a soñar o estimulaba su imaginación. Sin embargo, no todos han tenido esa suerte, algunos han sido guiados por una mala práctica docente o por un desinterés familiar hacia la lectura y los libros.

Pero, no tendríamos por qué despreciar una actividad que puede enriquecer nuestra vida, pues es una herramienta que sirve para forjarnos como seres pensantes, creativos y libres; y no como simples maquinarias, únicamente capaces para hacer trabajo operativo que en nada exige trabajo intelectual.

Se ha hecho una propaganda en torno al desarrollo de las habilidades lectoras, para establecer una competencia de rapidez, de cantidad de palabras o libros… pero ¿para qué sirven que lean rápido si no se comprende o se disfruta lo que se lee?

No hay que darnos por vencidos en el actual sistema educativo, quien establece de forma implícita que la lectura solo es un medio para un fin determinando y no una distinción de nuestra capacidad intelectual.

Esto se hace evidente con frases como “lean lo que quieran, pero lean” o, en otro punto de vista, “deben leer lo que yo les diga y debe hacerlo bien” y esto también se hace notorio con opiniones de reseñistas o críticos de libros que, con el afán de hacer su argumento más genuino, realzan un valor que no es esencial en el libro, o no identifica la temática con claridad, o no encaminan al público interesado hacia el libro correcto, sino que generalizan como si todo fuera para todos.

No sólo se trata de saber leer, sino de qué elegir y sólo tú puedes saber qué buscas: si una conexión, una nueva propuesta, una historia conocida, una experiencia estética, etc. Cada visión es individual y totalmente válida, pues la lectura no sólo es evasión de la realidad, también es una ruta para interpretar la realidad y cada quien sabe de qué es partícipe.

Si tuviste un acercamiento desafortunado con la lectura, no te des por vencido, dale una oportunidad, pues ya no sería un deber, sino una actividad más e igual que todos puede tener un objetivo ¿Qué pretendes alcanzar? ¿Qué deseas conocer?

1 Comment

  • RodConR

    2 meses ago / agosto 2, 2020 @ 4:03 am

    Esto me recuerda mucho a lo que decía Borges: “si un libro les aburre, déjenlo; no lo lean porque es famoso, no lean un libro porque es moderno, no lean un libro porque es antiguo. Si un libro es tedioso para ustedes, déjenlo; aunque ese libro sea el Paraíso Perdido —para mí no es tedioso— o el Quijote —que para mí tampoco es tedioso—. Pero si hay un libro tedioso para ustedes, no lo lean; ese libro no ha sido escrito para ustedes. La lectura debe ser una de las formas de la felicidad, de modo que yo aconsejaría a esos posibles lectores de mi testamento —que no pienso escribir—, yo les aconsejaría que leyeran mucho, que no se dejaran asustar por la reputación de los autores, que sigan buscando una felicidad personal, un goce personal. Es el único modo de leer.”

    A todo esto, ¿qué libros te han marcado a ti y por qué?

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