¿Por qué es importante la ortografía?

El sistema educativo nacional, se ha visto guiado por una política que no se ha interesado en impulsar actividades tan sencillas como la lectura y la escritura, al mismo tiempo que la escuela no ofrece ser un motor que impulse la literatura y la ortografía como una vía individual para el desarrollo de una realidad mucho más profesional. Y ahora, con las nuevas tecnologías se han creado analfabetos funcionales que han perdido la capacidad para entender y comunicarse claramente.

La ortografía no sólo tiene una visión utilitaria, como bien profesional, sino también es una autorrealización personal. Producir un texto, no es una tarea fácil, pues implica diferentes habilidades, pero tiene el propósito de comunicar, independientemente de su intención. Sin embargo, al no controlar la entonación, como en el lenguaje oral, dependemos por completo de nuestros signos de puntuación y estrategias para plantear lo que queremos decir con la precisión, con la cual la hemos pensado, sin hacer que sea un auténtico ejercicio de interpretación.

En la actualidad existen correctores virtuales que nos ayudan con ciertas palabras o estructuras, pero no resuelven el problema con toda efectividad y nuestro escrito puede perder calidad y credibilidad. La competencia ortográfica representa nuestra capacidad comunicativa escrita y deja en evidencia nuestro nivel de aprendizaje, pues expone nuestro vocabulario de uso cotidiano y nuestro acercamiento con la lectura y nuestro lenguaje.

Desde una perspectiva de ética, siempre tenemos la elección de hacer bien las cosas, incluso con la escritura, podemos comprometernos con la actividad que desempeñamos en ese momento, sea un mensaje informal o un texto formal. Y no se trata de volvernos moralmente superiores, sino de darle la importancia que se merece.

Los medios de comunicación han contribuido, en gran parte, a la confusión y empobrecimiento ortográfico, pues se han mutilado palabras e intercambiado letras con el mismo sonido, se ha preservado el uso de abreviaciones y la total ausencia de signos de puntuación, haciendo la imagen más “creativa”. Pero prevalecer este arbitrario uso del lenguaje solo desfavorece la comprensión.

El problema con la ortografía se ha convertido en un problema social, pues el déficit de redacción y el empobrecimiento del lenguaje ha ido aumentando y no se trata de algo complejo, pues hay tantos manuales al alcance de cualquier persona, independientemente del nivel cultural, que nos ayudan con la ortografía de nuestro propio idioma. No es necesario reservar las normas de la escritura para determinadas personas o determinados contextos, hay que reivindicar nuestra lengua al nivel de los grandes conocimientos que poseemos, pues nuestra ortografía debe poseer la misma importancia y calidad que nuestro argumento.

Fernanda Sánchez

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