Hábitos nocturnos

Para nuestro cuerpo, ir a dormir significa un descanso necesario que permite prepararse de forma integral para el día siguiente. Conocemos sus beneficios; sabemos que nos ayuda a procesar los recuerdos; relajar el cuerpo y recuperarnos de actividades agotantes.

La medida de tiempo que una persona pasa durmiendo a lo largo de su vida es de 25 años. Debemos preguntarnos si realmente tenemos un hábito nocturno que nos brinde beneficios a nuestra vida y mejore nuestra salud.

En lo personal, cuando pienso en una persona preparada para dormir, viene a mi mente a una mujer en una bata afelpada, pantuflas, tubos en el cabello o cabello trenzado, un antifaz listo para bloquear cualquier contacto con luz y alguna crema untada en el rostro. 

Tengo la certeza de que imagino esto, por algunas películas noventeras con las que crecí. Admiraba a esas chicas que antes de dormir mostraban ropa especial, arreglaban su cabello, se untaban cremas y hacían todo un ritual para meterse a la cama.

Y, aunque termina siendo un estereotipo, ahora entiendo que, hacer un ritual para dormir nos trae beneficios en todos los aspectos, es lo mejor que podemos hacer para potencializar nuestro descanso y de paso, nuestra salud.

Contamos con numerosas opciones para llegar a ese momento de tranquilidad como; beber agua antes de dormir, limpiar e hidratar la piel, hacer ejercicios de estiramiento, no mirar dispositivos tecnológicos al menos una hora antes de dormir, usar ropa cómoda, lavarse los dientes, etcétera. 

Cada persona debe de contar con un ritual especialmente diseñado para su tipo de vida, alimentación, tipo de piel, peso y edad. Es importante mantener un constante contacto con uno mismo en cuerpo, mente y espíritu para no perder tu identidad y qué mejor momento que antes de dormir.

Mereces un ritual que te permita conectarte con tu cuerpo, después de todo podrías pasar 25 años durmiendo, prepárate para que sean 25 años de beneficios.

Marlene Salazar

Dermocosmiatra

Fundadora de la Clínica

TOP SECRET

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