Detente

Déjenme contarles que tiene menos de un año que me cambié de área dentro de la empresa en la que he laborado por más de seis años. ¡Sí! seis años, como lo leen. Según yo, venía por máximo dos años ¡Ja, ja, ja! En fin, pues todo cambio es bueno como bien dicen por ahí. Cambiar de aires, de ambiente, conocer gente nueva, tener nuevas actividades y responsabilidades; en pocas palabras, salir de la zona de confort. 

Llegué con muchas ganas, con actitud y confiada en que todo estaría muy bien. Una de las mejores cosas que me pasó en esta área, fue que conocí tres personas de las cuales en muy poco tiempo he aprendido mucho más de lo que pensé. Juntos nos hacemos llamar “El Squad” (Rosie, Phelps, Nadal y yo), ellos son quienes hacen que mis días como “Godín” sean más llevaderos y agradables. Cada uno tiene su propia personalidad que los define, pero todos coinciden al tener ciertas cualidades y valores de las cuales hoy en día el ser humano generalmente carece, como la lealtad y el verdadero sentido y significado de lo que es una verdadera amistad. 

Todos me han dado grandes consejos y fortaleza para seguir adelante impulsando mis sueños (Flores 4 week es uno de ellos). Y hoy, justo hoy, quiero dar gracias por tenerlos conmigo, a veces no estamos todos juntos, pero basta con que uno solo de ellos esté en el momento exacto para sentir el apoyo completo del “Squad”, y eso fue justo lo que me transmitió Phelps hoy a medio día cuando le platiqué una noticia nada grata, de la cual, me enteré al revisar mis redes sociales esta madrugada mientras le daba su leche a Bebé Pato. Tristemente comencé a leer que había fallecido una hermosa mujer, de quien recibí mucho apoyo y orientación cuando tuve la oportunidad de trabajar y hacer equipo con ella. Todo pasó tan rápido, un día se sentía muy mal, fue al hospital a una revisión y la detuvieron… estuvo una semana, solo una semana ahí. Resistiendo y recibiendo varias transfusiones de sangre hasta que su cuerpo ya no pudo más. Y bueno, lo demás ya es historia, pues ella ya ha trascendido a un mejor lugar. Al menos eso quiero pensar. 

Recuerdo lo que sentí al leer que ella tan joven y llena de vida se había ido, fue como un vacío y miedo a lavez. Tenía a mi bebé en los brazos casi dormido y comencé a llorar, no quería soltarlo y lo llené de muchos besos. Solo me pasaba por la mente: “quiero estar mucho tiempo aquí contigo, para ti y poder disfrutarte, besarte, jugar y verte crecer.” ¡CARAJO! creemos que nos moriremos de viejos y eso no es cierto. Vivimospensando que mañana despertaremos y todo estará igual, pero eso ¡NO ES CIERTO!

Por eso, quiero pedirte que te detengas un momento y que pienses en lo valiosa que es tu vida, sea como sea que la tengas: con todo de cabeza o todo en orden, pero al final ¡detente, por favor detente! Yo sé que puede ser muy trillado lo que quiero decirte, pero uno jamás sabe cuándo ni en dónde será nuestro último respirar. Por eso, cierra los ojos y observa lo maravillosa que es tu vida y disfrútala, vívela, siéntela, ámala, séresponsable, aprende, sonríe, baila, come, corre y deja de pensar, deja ir todo eso que te hace mal y deja de cuestionarte ¿Y si yo hubiera?, si yo hubiera ni madres. Yo hago, yo quiero, yo vivo… y VIVO FELIZ, eso quiero escuchar hoy de todos ustedes, eso quiero escuchar también hoy de mí.

GalaVel

4 Comments

  • Diego Padilla

    9 meses ago / enero 7, 2020 @ 2:08 am

    Gaby, me gustó mucho tu nota y estoy de acuerdo contigo. Hay que vivir la vida, no sobrevivir a las cosas diarias. Te mando un fuerte abrazo desde mi sillón preferido. Twin.

    • GalaVel

      9 meses ago / enero 10, 2020 @ 6:38 pm

      Gracias twin por leerme, te mando un abrazo enorme 🙂

  • Olga Valdes Ruiz

    9 meses ago / enero 7, 2020 @ 2:01 am

    Si tenemos que dar gracias a dios todos los días porque nos regala un día más de vida y sentirnos bendecidos

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