COMBUSTION ESPONTÁNEA

Si algo ha caracterizado la civilización occidental, ha sido la enorme cantidad de fenómenos fantásticos, eventos cotidianos que, durante siglos, fueron considerados “mágicos” o producto de poderes ultra humanos, ajenos a la bondad de Dios. Pero iniciado el siglo 20, muchos de estos fenómenos comienzan a tomar forma, a ser registrados por las nuevas tecnologías de la fotografía, la filmación, la radio, entre otros. 

Y es así como llegamos a un impresionante fenómeno que, aunque poco común, hay registros del mismo: la combustión humana. Pero en sí, ¿qué es este evento? Se dice que una persona puede arder literalmente y consumirse en una llamarada, sin razón aparente. Alguien que esté sentado frente a su computador, y de repente comienza a quemarse sin emitir gritos, sin salir corriendo, solo se calcina delante de quien sea, sin generar un incendio de proporciones catastróficas. Simplemente se quema hasta los huesos dejando el resto del lugar intacto.

Pero, ¿qué hay detrás de este fenómeno que desde el siglo XVIII tiene registros de su existencia? Hasta el día de hoy, no se ha encontrado una explicación científica que satisfaga el hecho de que una persona se convierta en una rabiosa antorcha que lo consuma hasta las cenizas. Sin embargo, registros fotográficos confirman la existencia de dicho evento. Entre las múltiples explicaciones sobre la combustión humana, se menciona un curioso efecto llamado “de mecha”. La persona se prende de alguna fuente externa, ya sea una vela, carbón encendido, etcétera, y el fuego consume la ropa y la piel, causando que la grasa corporal se inflame e incendie a la persona hasta consumirla.

No obstante, el efecto mecha no logra explicar la forma en que la combustión espontánea logra consumir hasta los huesos, pulverizándolos. Incluso en los modernos crematorios, quedan algunos huesos que deben ser triturados completamente, a pesar de que la temperatura usada para quemar el cuerpo humano oscila entre los 860 y 920 grados Celsius. En 1965, el médico forense J. D. De Haan realizó un experimento con un cerdo adulto envuelto en una sábana para demostrar que la combustión espontánea no tiene origen paranormal y obedece a un hecho muy normal. Utilizó una habitación pequeña y roció con gasolina al cerdo para ver la forma en que se iniciaba la combustión y el cómo arde el cuerpo del animal. Se determinó que la grasa subcutánea de la piel se licua a una temperatura de 180 grados y hace ignición a los 250 grados. El cerdo alcanzó una temperatura de 800 grados y su combustión logró que sus huesos más gruesos, se pulverizaran. El estudio fue tomado como prueba de la falsedad de la combustión espontánea, pero en realidad no tuvo en cuenta que los huesos humanos necesitan al menos 1200 grados para quedar totalmente desintegrados y la grasa corporal humana puede arder a más altas temperaturas.

Otra teoría, que en muchos casos fue el resultado real, es el asesinato de la persona en cuestión y, cuyo verdugo decidió iniciar una conflagración para ocultar el asesinato en sí; siendo descubierto en algunos casos por las autoridades ante la inverosímil explicación de: “el cuerpo se incendió el mismo para escapar de esta vida”. 

En el aspecto paranormal, hay muchas explicaciones que acompañan el fenómeno de la combustión espontánea, eventos como brujería, macumba, maldiciones, ingesta de mucho alcohol, demasiada fuerza vital, el choque del cuerpo con alguna partícula exótica venida del espacio exterior, castigo de Dios, experimentos ocultos del gobierno americano, entre otros.

Otra teoría muy interesante, relaciona a la combustión espontánea con la electricidad estática. Se afirma que el cuerpo humano recolecta tal cantidad de electricidad estática, que el cuerpo puede iniciar un proceso de “auto cremación”, calcinando a la persona en cuestión. Dicha teoría se apoya en hechos reales y comprobables como los investigados por Robin Beach del Instituto Politécnico de Brooklyn, quien analizó más de 50 casos de personas que sufrieron muy graves quemaduras debido a la electricidad estática. 

También otros investigadores como John Heymer y Larry Arnold han propuesto teorías sobre los efectos de la electricidad estática y los estados mentales de las personas que, al momento de una crisis, sus cuerpos producen hidrógeno metano y oxígeno, impulsando un incendio corporal a nivel interno y que iría consumiendo las carnes grasas y huesos de forma casi que inmediata. También se propuso la posible existencia de una partícula exótica denominada Pyroton que, según Arnold, llegaba del espacio exterior en los rayos cósmicos y causarían la inmediata conflagración de la persona. Luego de un estudio breve, fue rápidamente descartada por la ciencia convencional por carecer de fundamentos científicos verificables.

Como sea, este misterio aun sigue vivo, y su resolución tal vez se demore en llegar a nuestras manos, pues nosotros vivimos en un universo lleno de misterios.

Y si desean más misterios, escuchen todos los miércoles a las 9 PM al profesor Héctor López en su programa: LA HORA DEL ESPANTO. Solo aquí, en RADIO GALO


Libardo Díaz “Daksoban”

1 Comment

  • Laura

    4 meses ago / mayo 15, 2020 @ 10:41 pm

    Buenas tardes
    A mi me gusta mucho leer cuentos de terror, leo en voz alta y los llevo a lo más oscuro de la historia.
    Que posibilidades habría de una invitación?
    Gracias

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