¿Colección o inversión?

¿Cuál fue el último artículo que agregaste a tu colección? Porque estoy seguro que estás coleccionando algo. Todo mundo lo hace, aunque no lo diga abiertamente, o incluso aunque no se haya dado cuenta. Mi madre colecciona imanes para el refrigerador y mi padre coleccionó películas un tiempo y monedas en otra época. Y tengo amigos que coleccionan destinos turísticos; hasta los tienen marcados en un mapa.

Siempre me ha gustado coleccionar cosas desde que era un niño. Crecí en esos tiempos de Pokemon, Dragon Ball, los Caballeros del Zodiaco, vamos, con todo el BOOM del anime en México; y con ello, con toda la mercancía que esto conllevaba. En esa época salieron los famosos tazos de Pokemon y me obsesionaba conseguirlos todos. ¡Y no era el único! Esa estrategia de marketing se enfocó en despertar ese coleccionista que todos llevamos dentro. Incluso la temática principal de Pokemon era exactamente eso, “Gotta catch’em all” era la frase que identificaba la franquicia, que en español significa “Hay que atraparlos todos”. Justo eso queríamos muchos niños de la época, conseguir todos esos tazos. Pero siendo objetivos, era prácticamente imposible. Eran alrededor de 50 tazos diferentes (solo la primera generación de estos, porque después salieron más) y cada bolsa de frituras tenía solo un tazo. En el mejor de los casos, tendrías que comprar 50 bolsas de frituras para conseguirlos todos, pero que no te salieran repetidos era prácticamente imposible.

Fue en esa época que me di cuenta que existía un mercado alrededor del coleccionismo. 

En esos tiempos, salía con mi familia al mercado dominical de la zona, el clásico tianguis. Ahí me di cuenta que tenían tazos a la venta. Podía buscar ahí los tazos que no tenía y comprarlos. Pero daba la casualidad que lo vendían al mismo precio o incluso más caro que la bolsa de frituras que lo contenía originalmente. ¿Pero qué importaba? Yo iba a poder completar mi colección, así que insistía a mis padres a que me compraran ese tazo que me hacía falta.

Nunca conseguí toda la colección completa de los tazos de Pokemon, pero con esa estrategia sí conseguí una colección completa de los tazos de Yu-Gi-Oh. Otra de mis colecciones. 

También era jugador de ese juego de cartas. Me parece recordar que podías comprar un sobre de 5 cartas con 100 pesos para mejorar tu mazo. En este sobre, podían venir varios tipos de cartas y cartas muy especiales y raras en ciertos casos. Fue ahí cuando me di cuenta que la gente estaba dispuesta a pagar precios exorbitantes por artículos coleccionables. Para no hacer el cuento largo, tuve la fortuna de obtener una de esas cartas especiales en uno de esos sobres que acabé vendiendo en 8000 pesos.

¿Podemos aprovechar ese mercado alrededor del coleccionismo? Yo creo que sí. Justo ahora soy coleccionista de figuras. Para el público general, solo colecciono juguetes, pero los conocedores de estos artículos saben lo mucho que valen y cómo fluctúan los precios de éstos. Yo no participo activamente en la compraventa en este mercado, pero tengo una colección que tiene artículos que a lo largo del tiempo han duplicado y hasta triplicado su valor. Por lo que no veo mi colección como un gasto, sino como una inversión. 

JavoByte

1 Comment

  • Laura

    4 meses ago / mayo 25, 2020 @ 6:47 pm

    Yo coleccionaba Hielocos y literal no gasté nada por obtenerlos. Después de leer esto me metí a investigar y la colección completa vale $2,000 :O

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